Espectáculos

La lamentable primera gira de ABBA: “Era demasiado pronto”

Hoy resultaría impensable que ABBA tuviera que cancelar un concierto por la escasa venta de entradas. O que sus actuaciones no fueran rentables y los empresarios perdieran dinero contratándoles. No daríamos crédito ante una crítica en la prensa en la que se resaltara que el ambiente en sus conciertos estaba caldeado… «porque ABBA mostraba demasiada piel». Pero todo esto ocurrió la primera vez que el cuarteto sueco salió de su ‘zona de confort’ y debutó en los escenarios europeos. El 17 de noviembre de 1974, AgnethaBjörnBennyAnni-Frid arrancaron su primer ‘European tour’, un recorrido con luces y muchas sombras.

En 1974 la realidad se imponía

Nos situamos en 1974. ABBA acababa de nacer y de estrenar su nombre artístico. El 6 de abril, los cuatro suecos desconocidos ganaron el XIX Festival de la Canción de Eurovisión y su popularidad se disparó. Según reconocería Björn, su victoria en el certamen era “la única ruta que tenía un grupo sueco para triunfar fuera de Suecia”. Y ese fue su principal objetivo cuando asumieron el riesgo de debutar en los escenarios europeos. Había que rentabilizar la victoria de Waterloo en Brighton.

Inicialmente, había muchas expectativas puestas en el grupo y se previeron conciertos incluso en Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Francia, Turquía, Israel, Grecia, Yugoslavia y España. Pero esos planes finalmente se abandonaron. La realidad se imponía: el grupo tenía un repertorio muy reducido y fuera de Suecia solo se les conocía por Waterloo y poco más. Finalmente el tour se redujo a Alemania, Austria y algunos países nórdicos como Finlandia, Dinamarca, Noruega, y por supuesto Suecia. El show programado para Zúrich (Suiza) se tuvo que cancelar por falta de interés: no se vendieron entradas.

Nada se dejó al azar

The European tour 1974/75 de ABBA se dividió en dos partes (cada una de dos semanas de duración). La primera en noviembre de 1974 y la segunda en enero de 1975. Y esto fue así porque Agnetha y Björn no querían alejarse de su hija Linda durante mucho tiempo.

Eran sus primeros conciertos desde su triunfo eurovisivo, y los prepararon exhaustivamente durante tres meses. Nada se dejó al azar. Bjorn y Benny ahora tenían que reproducir en el escenario el mismo sonido perfecto que habían creado en el estudio. La reputación del grupo dependía de eso. Contrataron a siete de los mejores músicos de estudio de Suecia para tener una banda de primer nivel. Ensayaron entre el 5 y el 15 de noviembre de 1974 en el Instituto Rudbecksskolan situado en Sollentuna, un municipio al norte de Estocolmo.

22 personas viajaron con el grupo. Como era habitual en ABBA, la parte visual se trabajó a conciencia: efectos de luces, pompas de jabón, cambios de vestuario y fuegos artificiales como fin de fiesta. Agnetha y Frida habían ensayado los pasos de baile con el coreógrafo Graham Tainton. El vestuario, diseñado por Owe Sandstrom y Lars Wigenius, era más extravagante que nunca.

“Completamente lamentable”

Todo estaba más que preparado para que el 17 de noviembre de 1974 arrancara el primer tour europeo de ABBA en Copenhague, la capital danesa. Esa noche, las entradas se agotaron y las críticas fueron favorables. Pero fue una excepción. Los siguiente conciertos de esa primera etapa de la gira fueron decepcionantes. Los recintos estaban medio llenos. Incluso se cancelaron un par de actuaciones por la escasa venta de entradas.

“Recuerdo que fue algo completamente lamentable”. Según el productor del tour, Thomas Johansson, fueron los sellos europeos de ABBA lo que querían promocionarles a través de una gira. Con un único gran éxito en su repertorio, Björn sentía que “era demasiado pronto. No habíamos acumulado la suficiente credibilidad como para vender todas las entradas en grandes espacios y recintos así”.

“ABBA mostraba demasiada piel”

ABBA tuvo también que afrontar las críticas de la prensa. Muchas eran negativas o estaban escritas en tono de burla y les ridiculizaban. “Pensábamos que estábamos haciendo que algunas personas nos rechazaran aquí y allá. Especialmente en Alemania y en Austria, donde nuestros discos estaban siempre en lo más alto de las listas. También pensamos que cantaríamos frente a un público más joven. La mayor parte de la gente tenía entre veinticinco y treinta años”, escribe Ulvaeus en ABBA The Book.

Hoy, casi medio siglo después de aquel mes de noviembre de 1974, resulta impactante lo que Gerold Büchelmaier escribía en la edición alemana de la revista Bravo: “Anni-Frid y Agnetha recibían diariamente clases de baile de dos horas. El resultado: revoloteaban sobre el escenario como si fueran chicas de Las Vegas. No obstante, la principal razón para que el ambiente en sus conciertos estuviera caldeado era que ABBA mostraba demasiada piel. Más que ningún otro grupo antes. Los más audaces eran e Björn y Annafrid. Björn vestía un traje brillante ceñido al cuerpo, al estilo de Mick Jagger. Annafrid aparecía con una chaquetilla corta y una mini falda cortada 18 veces. ‘Nosotros, como suecos que somos, lo único que queremos es tener una imagen sexy’, dice Annafrid. ‘Y no tenemos problemas en enseñar tanta carne. Lo principal es que se queden con la música, que es lo más importante’”.

“Perdí dinero con la primera gira de ABBA»

Desde el punto de vista pecuniario, esta primera etapa del tour no fue muy rentable. Fritz Rau, el promotor alemán decía: “Inmediatamente después del gran premio, me dirigí a su productor de gira sueco. Deseaba encarecidamente que ABBA viniera a Alemania, pero fue un fracaso económico. Efectivamente, la gente había escuchado a ABBA, eran los ganadores de la competición, pero en ese momento el público no sabía si eso significaría también que disfrutaría de una noche magnífica. Así que perdí dinero con la primera gira de ABBA, pero recuperé ese dinero posteriormente varias veces cuando se agotaron las entradas en grandes recintos”.

En la segunda parte del tour, entre el 10 y el 22 de enero de 1975, el grupo giró por los países escandinavos y los resultados fueron muy distintos. Cada noche, llenaron los recintos donde tocaban.

Su talón de Aquiles

Las giras siempre fueron el talón de Aquiles de ABBA, un aspecto un tanto complejo casi desde el principio. Los miembros del grupo no se sentían cómodos cuando tenían que emprender una gira fuera de su país, especialmente Agnetha: «Para mí, hacer un tour tenía todo lo que no me gustaba; demasiado tiempo alejada de mis hijos, largos viajes, cambios de hoteles todos los días». Tanto es así que a lo largo de sus 10 años de carrera, tan solo se embarcaron en tres giras fuera de Suecia. La tercera, y última, fue ABBA: The Tour. Entre 1979 y 1980 recorrieron Estados Unidos, Europa y Asia: 52 conciertos en 40 ciudades de 13 países.

Ahora, después de un ‘descanso’ de casi 40 años, ABBA regresa a los escenarios en la primavera de 2022. Eso sí, en formato virtual. Serán sus avatares, vestidos con los mismos atuendos que llevaban en los 70’s, los que presenten en concierto las nuevas canciones que acaban de publicar en Voyage.

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