De Acá

La historia de Guns N’ Roses y la amenaza de Axl Rose a un policía: «O me quitas la multa o no canto»

Si alguna virtud tiene Axl Rose, no es precisamente la de la discreción. Al cantante de Guns N’Roses le gusta provocar y cualquier ocasión es buena para montarla. Aunque sea por una simple multa de tráfico. Eso es lo que ocurrió el 30 de Julio de 1991, hace 30 años, cuando el conductor de la limusina en la que iba de camino a un concierto cometió una infracción. Arremetió contra el agente y amenazó con no salir a cantar si la multa seguía en pie.

La gira de Guns N’Roses que batió dos récords

Después de su participación en el Rock in Rio II en Brasil, en Enero de 1991, Guns N’ Roses inició una gira mundial llamada Use Your Illusion Tour, que se convertiría, no solo en la más larga de la banda, también en una de las más extensas en la historia del rock: 194 shows en 27 países durante más de dos años. Fue una gira plagada de incidentes que derivó en el descrédito de la banda. Hubo disturbios, retrasos, cancelaciones o dislates varios de Axl Rose.

Entre el 29 de Julio y el 3 de Agosto de 1991, la banda había firmado cuatro conciertos en el Great Western Forum de Inglewood, una ciudad situada en el condado de Los Ángeles (California). Inmediatamente después, volaban a Europa. Su siguiente actuación era en Helsinki (Finlandia).

Green fue penalizado con una multa de 60 dólares por la infracción. Pero Rose amenazó: no saldría al escenario a menos que la policía de Inglewood retirara la multa

En su autobiografía, Slash recuerda los conciertos en Inglewood: “Las entradas de los cuatro shows del Forum se habían agotado y fueron increíbles. El último que hicimos duró tres horas y media – en la historia de la banda, fue el más largo que hemos hecho jamás”.

Esa noche…

La noche del 30 de Julio de 1991, Guns N’Roses ofrecía la segunda de sus actuaciones en Inglewood. Axl Rose se montó en su limusina y de camino al Forum, la policía pidió al conductor que se echara a un lado y parara. Había hecho un giro a la izquierda que estaba prohibido. El cantante, enfadado, asomó la cabeza por el techo solar del vehículo y empezó gritar groseramente al oficial que estaba expendiendo la multa. Axl argumentaba furiosamente que el conductor, James Brian Green, estaba siguiendo las instrucciones de un agente de tráfico quien había hecho señas al coche permitiendo hacer ese giro.

Green fue penalizado con una multa de 60 dólares por la infracción. Pero Rose amenazó: no saldría al escenario a menos que la policía de Inglewood retirara la multa. Según la información publicada por Los Angeles Times, el policía Tom Hoffman se reunió con el mánager de Guns N’Roses y con el director general del Forum. Finalmente, el agente accedió a retirar la sanción para evitar una posible revuelta de los encolerizados fans (como había ocurrido a principios de mes en St. Louis).

Esa noche salieron todos a tocar: Axl Rose (vocalista), Izzy Stradlin (guitarra rítmica), Slash (guitarra principal), Duff McKagan (bajo), Dizzy Reed (teclados) y Matt Sorum (batería). Incluso Rose le dio las gracias a Hoffman desde el escenario.

Días después…

Días después, cuando la banda, y principalmente Axl Rose, estaban ya fuera de la ciudad, la multa siguió su curso: los vecinos de Inglewood habían protestado por la decisión de Hoffman y preguntaban si en esa ciudad era necesario publicar un álbum de éxito para que te quitaran las multas de tráfico. Los oficiales respondieron que la multa no se había retirado y que se estaba investigando.

“Nadie está por encima de la ley” dijo el alcalde Edward Vincent, a quien la revista Times identificó como “un amante del jazz incapaz de nombrar ni una sola canción de Guns N’Roses”. Así pues, el conductor de la limusina de Axl Rose recibió su multa a pesar de las vehementes objeciones del vocalista.

Dos noches negras de Axl Rose

El incidente de la multa en Inglewood, fue solo uno más de todos los protagonizados por el cantante de la banda americana. Aunque Guns N’Roses vivía una época de máxima popularidad, la gira Use Your Illusion generó toda una corriente de críticas negativas ganadas a pulso, en particular por la conducta de Axl.

El 2 de Julio de 1991, en un concierto en el Anfiteatro Riverport de Missouri, cerca de St. Louis, Rose vio a un espectador que estaba grabando el concierto con una videocámara y saltó hacia el público persiguiéndole cuando los agentes de seguridad del recinto no respondieron a su petición de detenerle. Cuando regresó al escenario declaró: «Bien, ¡gracias a los lameculos del equipo de seguridad, me voy a casa!». Entonces, tiró el micrófono al suelo y abandonó el escenario provocando el famoso ‘Motín de Riverport’. A continuación, Slash lo remató: «Acaba de romper el micrófono. Nos vamos de aquí». La gente, enfurecida, desencadenó una revuelta de más de tres horas que provocó decenas de heridos. La banda perdió gran parte de su equipo y Axl fue acusado y posteriormente arrestado por incitación a la violencia.

Otro de los percances más señalados tuvo lugar en Agosto de 1992 en Montreal. GNR compartía cartel con Metallica. Cuando la banda de Lars Ulrich y James Hetfield tocaba Fade to black, se produjo un accidente con la pirotecnia que causó al vocalista gravísimas quemaduras en varias partes del cuerpo. Obviamente, el concierto se suspendió. Los siguientes en tocar eran Guns N’Roses. Cuando salieron al escenario, dos horas después de que Metallica lo abandonara, lo hicieron con pocas ganas y dejaron el concierto a medias. Antes de marcharse, Axl anunciaba: “este será nuestro último show en mucho tiempo”. Alegaron problemas con el audio y Axl dijo que tenía la garganta irritada. Los disturbios generaron enormes destrozos tanto en el estadio como en los alrededores.

Posteriormente, Ulrich comentó: «Guns N’Roses hubieran podido salir y tocar las tres horas que quedaban, pero eso no ocurrió. Axl se encargó de sacar a toda la banda fuera del escenario». Por su parte, Hetfield añadió: «El show podía haber continuado… pero a Axl le dio una rabieta. El monitor no le gustaba y se enfureció de forma desproporcionada». Y el guitarrista de la banda, Kirk Lee Hammett, remató: «Axl dijo algo en el micro, lo arrojó al suelo y se marchó, y ahí fue cuando se armó una grande».

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